92 pg. // En una sociedad cada vez más materialista, para muchos la alegría se ha convertido en sinónimo del disfrute y el placer personales. No obstante, la alegría intensa y perdurable a la que aspiramos es muy distinta: aquella que nada nos podrá arrebatar y a la que las circunstancias sean cuales sean, no podrán poner trabas. Con palabras sencillas y concretas. //
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